27,diciembre
2013

Navidad a la Prehispánica: cuando Quetzalcóatl fue Santa Claus

 

Quetzalc_atl“Ayer tuve el honor de comer con el señor Presidente de la República [Pascual Ortiz Rubio] y durante la comida acordamos la conveniencia de substituir el símbolo de Santa Claus por el de Quetzalcóatl, divinidad que sí es mexicana”. Pero preguntaron los periodistas“¿Qué se busca con este cambio?”, a lo que el funcionario contestó: “engendrar en el corazón del niño amor por nuestra cultura y nuestra raza”.

Declaración a la prensa mexicana del entonces Secretario de Educación Pública. Carlos Trejo Lerdo de Tejada, publicada el 27 de noviembre de 1930.


Por Addy Góngora Basterra.
Publicado en el Diario de Yucatán
 
Siempre me han gustado las historias tanto como me gusta la Historia y, dicho sea de paso, los acontecimientos excéntricos de los que no se habla mucho pero que ahí están para gloria y disfrute de quienes, por algún azar, damos con ese registro oculto por oleadas del tiempo. Nuestra historia mexicana tiene un hecho único relacionado con lo que el 24 de diciembre celebramos en distintos lugares del mundo; un mundo muchas veces caótico pero por más de mil razones, encantador. Un mundo que dan ganas de vivirlo, ¡cómo no! Y este hecho es, nada más y nada menos, que una Navidad celebrada a la prehispánica en el Distrito Federal. A saber:

En 1930, Carlos Trejo Lerdo de Tejada era el secretario de Educación Pública en los años que nuestro país tuvo como presidente a Pascual Ortiz Rubio. Una de las innovaciones de don Carlos Trejo fue la siguiente: proponer que fuera Quetzalcóatl el nuevo símbolo de la Navidad en México… porque ¿qué tenía que ver la imagen de Santa Claus con nuestros niños? Se pensó necesario darle identidad a esta imagen navideña con algo de nuestra cultura, de nuestra raza, aprovechando la honra y herencia de nuestro imperio azteca. Esto se anunció por todo lo alto y ¡Quetzalcóatl como el nuevo Santa Claus! salió en la prensa, noticia digna de recordar. En un periódico salió una caricatura donde dos culebritas intercambian el siguiente diálogo:

–¿No te respondió la serpiente ésa?
–No, mi hermano; ora se ha puesto reteorgullosa con eso de que en la Navidad le van a dar la chamba del “Santa Claus mexicano”.

4027705Lerdo de Tejada tuvo de su lado a personas que defendieron su idea para sustituir al señor robusto enfundado en traje rojo, con lentes redondos y barba blanca por Quetzalcóatl, quien con todas sus virtudes ocuparía su lugar. Para muchos sonaba lógico. Imagínense en México, sobre todo en lugares como Yucatán donde nuestro invierno es el verano para muchos, un trineo por los aires tirado por renitos. ¿A quién se le ocurre? Qué barbaridad.

Entonces la SEP anunció que Quetzalcóatl estaría representado como lo indican los códices antiguos: un hombre rubio, barbado, elegantemente ataviado. ¿Y cuál iba a ser la sede del acontecimiento donde el Santa mexicano iba a entregar sus regalos? El Estadio Nacional. ¿La fecha? El 23 de diciembre.

Así que ni chimeneas ni trineos. Siguiendo órdenes, se construyó una réplica del templo donde se rendía culto a Quetzalcóatl. Unos 15 mil niños mexicanos estuvieron ahí puntualitos, a las cuatro de la tarde, y tras cantar el Himno Nacional subieron al templo a recibir obsequios, dulces y suéteres rojos.

¿Qué sucedió en años posteriores? Se los dejo a la imaginación. O a la realidad. O bueno, qué más da, se los digo: no pasó nada. Seguimos en el imaginario con Santa Claus guiando renos, porque ya no hubo más réplicas del templo ni niños reclutados para ser testigos y beneficiarios de la metamorfosis que volvió a Santa Claus “culebrita prehispánica”.

¿Qué sería de nosotros sin las historias, sin la Historia, sin esa letra hache mayúscula o minúscula como testigo y heredera de nuestra vida? Deseo a cada una de las personas que paseen la mirada por estas letras una Navidad llena de cosas buenas, llena de buenas historias y, sobre todo, de ganas de contarlas y mucha vida para narrarlas. A conversar y a brillar. A escuchar y a encenderse con las palabras de otros… ¡Feliz Navidad!- Mérida, Yucatán.

Compartir en Whatsapp Imprimir pagina

Related Posts

Facebook

Comentarios

Tu email no será publicado.

*